Sara Hübner

No se sabe mucho de la vida de Sara Hübner Bezanilla (18 de diciembre de 1888 – 25 de septiembre de 1930); se la reconoce como parte del mundo intelectual de inicios de siglo XX, su casa era punto de encuentro de escritores y artistas. La feminista y escritora chilena Marta Vergara la recuerda en sus memorias, recuerda su casa, sus vestimentas, su salud frágil y un altercado que tuvo con el poeta Vicente Huidobro, quien frecuentaba la casa de Hübner. “Sara iba también a las oficinas de los diarios. A veces llevaba artículos, pero más a menudo problemas para discusión” (35), señala Vergara.

Su muerte fue comentada en varios medios de prensa de amplia circulación como Las Últimas Noticias y El Mercurio. La revista Zig-Zag se despide de ella con una nota de la escritora y educadora Amanda Labarca; en La Nación es Alone, el crítico literario chileno más prominente de inicios de siglo XX, quien le dedica unas palabras. Uno de los rasgos que más se destaca es su inteligencia, se recuerdan sus reflexiones y la densidad de su escritura: “Ayer, en forma por completo inesperada, dejó de existir Sarah Hübner, uno de los espíritus superiores con que contaran el feminismo y el pensamiento chilenos” (La Nación, 26/9/1930, p. 3).  Alone recuerda que “Su cerebro destacaba por sus análisis, haciendo caer a hombres, sistemas, prejuicios imponentes y diversas máscaras” (La Nación, 2/10/1930, p. 5). Labarca, por su parte, señala la incomodidad que despertaba Hübner porque “había desarrollado tan sin temores su propio yo” (Zig-Zag, 11 de octubre 1930). En general, se la recuerda un poco cruel, menuda, extravagante y bella.

Proveniente de una familia letrada, la prensa y la escritura no le fueron espacios ajenos.  Su padre fue un periodista reconocido, Carlos Hübner, y su hermano Jorge también se dedicó a las letras. Falleció tempranamente, al parecer, producto de una enfermedad cardiaca.  Su obra está repartida en revistas y periódicos; columnas, crónicas y poemas están todavía sin ser recuperados en alguna antología. También firmaba como Magda Sudermann, bajo ese nombre se hizo cargo de la “Página Femenina” en el periódico Las Últimas Noticias a partir de 1918. En este espacio contribuyó regularmente hasta 1920 con una columna que recibió los nombres, “De cada día”, “Charlas”, o “Reflexiones”, todos estos textos eran firmados con su nombre real. Luego continuó colaborando, pero de forma más esporádica. Estas escrituras recuerdan fórmulas conocidas desde el punto de vista de la crónica y la columna publicadas en prensa, en las que se apela al diálogo con el lector, a quien se lo interpela con comentarios o divagaciones sobre la actualidad y también donde se esboza la anécdota autobiográfica. En ese marco aborda temas sobre natalidad e infancia, las relaciones entre los géneros, la condición de las mujeres en el hogar, la importancia de la educación femenina y breves relatos sobre el día a día. En esa misma página contribuía también con un diario íntimo el que firmaba bajo el nombre de Magda Sudermann. La publicación de este diario tuvo una buena recepción que incentivó a las lectoras de Las Últimas Noticias a comunicarse con ella por medio de cartas y entablar así un diálogo marcado por la emoción, la sensibilidad y la intimidad.

Otro espacio en el que se hizo conocida fue en revista Sucesos con su columna “Comentando cosas” y en la sección femenina de la que al parecer también estuvo a cargo entre 1919 y 1920 y luego en 1930. En este espacio se replica un tono, estilo y temáticas semejantes a los de los escritos de la sección femenina de Las Últimas Noticias. Sin embargo, en el caso de Sucesos, pareciera ser que la autora explora un poco más con el recurso del fragmento y la viñeta. De forma menos regular, Hubner colaboró también con sus “charlas” y otros textos en la revista Zig-Zag.

Sobre sus vínculos con el feminismo, aunque a la fecha de su muerte algunas noticas, y entre ellas la de Amanda Labarca reconocieron su aporte al feminismo, en los escritos publicados en prensa Hübner no se identifica asimismo como feminista; defiende la educación de las mujeres y la libertad para el desarrollo personal de ellas; sin embargo, no reniega de las responsabilidades en el hogar. Señala Vergara que “su emancipación cubría definitivamente lo intelectual y espiritual, pero en ‘lo otro’ su pensamiento coincidía con el de casi todas las honestas casadas de la época, de las cumplidoras pasivas del deber” (37). En las últimas páginas de la antología Lo que no se ha dicho…, de Teresa Wilms Montt, se publica una entrevista que le realiza Sara Hübner. En ese juego de espejos, entre entrevistada y entrevistadora, Hübner deja entrever la dualidad en que las mujeres de inicio de siglo XX se debatían, por un lado, revela la fascinación con la vida parisina de Wilms Montt, porque deja “abandonó todo por seguir tras sus sueños locos” (157); por otro, insiste en obtener información sobre las implicancias emocionales por estar separada de sus hijas.

Claudia Darrigrandi

 

Bibliografía

Alone. “En la muerte de Sara Hübner de Fresno”. La Nación. 2 de octubre de 1930, p. 5.

Claudel, Ivonne.  “La señora Sara Hübner de Fresno”. Las Últimas Noticias. 27 de septiembre de 1930, p. 3-4.

Cuevas, Raúl. “Ha muerto una mujer hermosa”. Las Últimas Noticias. 26 de septiembre de 1930, p. 1-2.

Edwards Bello, Joaquín. “Sara Hübner y Juan Ramón Jiménez”. Obras escogidas. Santiago: Editorial Andrés Bello, 1971, pp. 649-650.

Labarca, Amanda. “Sarah Hübner”. Zig-Zag. 11 de octubre de 1930, s.p.

Richard, Lucía. “Evocación de Sara Hübner”. [Recorte de prensa]. Archivo familiar Fernando Castillo Velasco: María Flora Yáñez, Biblioteca de Humanidades, Pontificia Universidad Católica de Chile.  https://archivospatrimoniales.uc.cl/handle/123456789/75381

Santiván, Fernando. “Sara Hübner Bezanilla”. Manuscrito mecanografiado. Archivo del escritor. Fernando Santiván. [¿1930?]. Biblioteca Nacional Digital. N° sistema 961328. BND Id. 309105 https://www.bibliotecanacionaldigital.gob.cl/visor/BND:309105

Sotomayor, A. “Siluetas de periodistas. Sara Hübner”. Sucesos. 10 de julio de 1919, p. 3.

Vergara, Marta. Memorias de una mujer irreverente. Santiago: Editora Nacional Gabriela Mistral, 1974.

Wilms Montt, Teresa. “Una hora de charla con Teresa Wilms Montt”. Entrevista por Sara Hübner.  Lo que no se ha dicho… Santiago: Editorial Nascimento, 1922. pp. 157-165.

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